Incesto con mi hermana ninfomana
Publicado el 16 Febrero 2010 por PendejinXPasada la media noche me encontraba viendo televisión recostado en el sofá. Las luces estaban apagadas y el audio del televisor bajo debido a que no quería despertar ni a mamá ni a mi hermana.
Estaba a punto de quedarme dormido cuando escuché la voz de mi hermana Carolina.
-Manuel?
-Euu…- Gruñí en respuesta sin ni siquiera preocuparme por voltear a verla.
-Algo anda mal…- me dijo.
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Y en ese momento pensé que se sentía enferma o algo así:
-Cual es el problema, te sientes mal?
Fue en ese momento cuando mi hermana se puso frente al televisor e iluminada por la luz de éste me dejo atónito pues fue cuando me percaté de que se encontraba completamente desnuda!
Carolina a su edad tiene una figura de diosa griega. Es alta, fácilmente sobre pasa el 1.70 de estatura. Práctica atletismo en el colegio por lo que esta llena de curvas de una manera muy conveniente. Tiene un porte bastante elegante y sus piernas están bien moldeaditas. Sus tetas ni que decir, son un delirio! -He revisado su sostén varias veces en el cesto de ropa sucia y con certeza les aseguro que es talla 36 C.- Podría decirse que tiene una figura de reloj de arena. Es muy popular en la escuela pero nunca ha sido arrogante a pesar de ser tan bella y asediada por los chicos.
-Estoy muy caliente…- me dijo casi gimiendo.
Se dirigió hacia mí y poniendo una rodilla sobre el sofá me dijo casi al oído:
-Necesito que me cojas…-y en seguida llevó su mano hasta mi polla.
No pude detener su avance debido a que no podía ni moverme de lo impactado que estaba. Nunca había oído a mi hermana decir maldiciones, mucho menos me le hubiera imaginado decir “necesito que me cojas… ”
-He estado metiéndome el vibrador por horas pero de nada me sirve.- Con su mano tomó mi polla con rigidez a través de mi short y la apretó.- Si quieres te la mamo más tarde pero necesito que me cojas en este mismo momento.-me dijo con una mirada que nunca le había visto.
Mi reacción fue una mezcla de asombro y lujuria combinados con un poco de miedo cuando ella se acurrucó sobre mí, posando sus pechos sobre el mío.
Alguna vez le había pillado en toalla en su trayecto del baño a su cuarto y ocasionalmente había visto un destello de sus tetas desnudas que posteriormente me servía de imagen para masturbarme pero nunca pensé en algo como lo que estaba ocurriendo en ese momento.
-por favor Manuel…- me rogó.- necesito que me folles ahora mismo. Siento que me quemo por dentro…- tomó con ambas manos mi short y, casi rasgándomelo, lucho por quitármelo.
Cuando lo logró, inmediatamente se subió encima de mí y tomando mi polla desnuda comenzó a frotársela contra la raja.
-Te prometo que no le diré a nadie… te va gustar mucho Manuel, ya verás…
Incluso con su ataque inesperado, el tenerla desnuda frente a mí, ansiosa porque la follara, fue suficiente para que mi verga reaccionara y se irguiera al máximo.
Presionó la cabeza de mi verga contra su coño y se dirigió a sí misma en su contra dejando caer lentamente su adorable cuerpo encima.
De haber estado aburrido apenas hacía unos 10 minutos, pasé a follarme a mi hermana! El escenario era irreal. Ni si quiera había existido un coqueteo previo o algo parecido.
Mi hermana pasaba de besos tiernos en los labios a un beso apasionado en cuestión de segundos.
-Aaahhhh asíii Manuel. Dame duro… hmmm… cógeme! Cógeme! Hmm- gemía escandalosamente mientras me cabalgaba frenéticamente.
-Silencio…- le dije tomándola de las caderas para marcarle el ritmo de la cabalgata.- despertarás a mamá…
Después de eso subía y bajaba de mi verga, rebotando salvajemente, mientras yo me aferraba de sus suculentos pechos con las manos.
Estaba loco de placer con las sensaciones tan ricas que mi hermana me estaba produciendo con su forma de cabalgar. Nunca antes me habían cabalgado tan salvajemente.
Su pelo castaño volaba por todos lados y sus tetas rebotaban casi en mi cara. Sabía que no tardaría en venirme y de inmediato se lo hice saber:
-Me vengo Carolina, me vengo… Ohhh…
-AAAHHHHH HMMM Pues vente Manuel… Lléname de leche.- Me contestó casi gritando.
Justo cuando la primera cuerda de semen salió disparada de mi verga, la luz de la habitación se encendió. El orgasmo de mi hermana fue en ese preciso instante y después de sacudirse encima de mí, terminó colapsándose en mis brazos.
Nunca me di cuenta de que mi madre se encontraba de pie hasta que oí su voz:
-Oh por dios…
Yo esperaba que el infierno se desatara cuando mi madre vio a mi hermana clavada en mi verga moviéndose como loca. Pero, aún si hubiera sabido de su presencia antes, creo que me hubiese sido imposible detener mi orgasmo. Vaya que mi hermana sabía perfectamente como dar una buena cabalgada de verga.
Cuando miré a mamá, traté de empujar a Carolina para que se quitara de encima de mí pero me fue imposible ya que ella me abrazó fuertemente. Mi momento de éxtasis se tiñó de pánico aún cuando sentía como seguía escurriendo mi semen adentro de mi hermana.
En vez de comenzar a gritarnos, mi mamá se posó a un lado de mi hermana y acariciando su pelo de ésta le dijo:
-Tranquila amor… no pasa nada.
Carolina en ese momento dejo escapar mi verga y cayó de espaldas inconsciente mientras mi madre, cuidando de que no se golpeara, la tomó en sus brazos y le dijo: “Ya paso amor… ya paso.”
Luego mi hermana reaccionó y viendo la escena comenzó a llorar. Hasta ese momento me percaté de que mi madre se encontraba desnuda también.
-No puedo detenerlo mamá…- dijo mi hermana mientras lloraba.- Que demonios me esta pasando?
-Levántate Manuel…- me ordenó mi madre y pensé que me regañaría pero al parecer solo quería que desocupara el sillón para recostar boca arriba a mi hermana.
Una vez puesta boca arriba, mi madre comenzó a acariciarle la vagina mientras continuaba consolándola.
-Tranquila hija…
Volteó a verme y me dijo:
-Métele el pene en la boca a tu hermana Manuel…
Me quedé anonadado pero al ver que mi madre se posicionaba entre las piernas de mi hermana para comenzar a lamerle la vagina me animó a hacer lo que me pedía.
-Hmm mami…- gimió mi hermana al sentir como mi madre le lamía la raja.
-Haz lo que te pedí Manuel…- me volvió a decir mi madre pero esta vez con voz imperativa.
Me acerqué a mi hermana y ella de inmediato tomó mi verga para comenzar a lamerla como una gatita. Luego me la mamo increíblemente haciéndome gemir como loco.
-HMMMMMMMMMMM AAHHHHHH
Carolina cada vez mamaba mi verga más rápido.
-esta sobre cargada…- me decía mi madre casi jadeando y yo no entendía nada de lo que decía pero ya de poco me importaba con lo mucho que estaba gozando.
-Cielo santo…- dijo mi madre.- quieres que tu hermano te de a probar su leche?- le preguntó a mi hermana quien se retorcía salvajemente sobre el sillón pero sin dejar de mamármela ni un solo segundo.
-Dame tu leche Manuel… quiero probarla…- me dijo Carolina excitadísima.
No hizo falta que me lo pidiera 2 veces. De inmediato mi verga se tensó y comencé a soltar mi leche dándosela a probar a mi hermana.
Mi hermana, por sus movimientos desquiciantes, parecía estarse viniendo al mismo tiempo producto del sexo oral que mi madre le practicaba.
Cuando de mi verga no salió ni una sola gota de leche me percaté de que mi hermana estaba inconsciente y de la comisura de sus labios escurría mi leche.
-Estará bien por ahora…- dijo mi madre quien de inmediato me pidió ayuda para llevar a mi hermana a su cama.
Al subir las escaleras creí ver a mi madre mirando en varias ocasiones mi verga flácida. Dejamos a Carolina en su cama y de inmediato mi madre le puso su bata de dormir.
-Mañana hablaremos, trata de dormir un poco…- me dijo mi madre.
Yo no podía imaginar lo que estaba a punto de pasar ahora. Acababa de darle la follada de mi vida a mi hermana y después había visto como mi madre le mamaba la raja mientras yo le daba verga en la boca.
Estaba exhausto la mañana siguiente cuando mi madre llamó a mi puerta.
-El desayuno esta listo…
No sabía que esperar cuando llegué a la cocina y vi a mi madre y mí hermana en bata de dormir.
-Buenos días…- fue lo único que atiné a decir.
Mi madre me sirvió una taza de café y dijo:
-Esto es lo que haremos. No quiero que ninguno de nosotros se escandalice al respecto de acuerdo?
Mi hermana y yo asentimos con la cabeza.
- Tampoco pasaremos el resto de nuestras vidas avergonzados por lo sucedido anoche. Primero que nada quiero decir que lo que pasó anoche fue mi culpa. Ninguno de ustedes debe pensar que hizo algo malo pues yo soy la única persona adulta aquí y por lo mismo debí haber sabido como manejar la situación.
-Que me sucedió anoche mamá??- preguntó Carolina.- No pude controlarme. Te juro que no pude por más que intenté.
-Te repito que no fue tu culpa cariño. De ninguno de los 2 de hecho. La culpa es mía por no haberlo previsto antes…
Mirándonos a los 2, mi madre nos dijo:
-Han escuchado hablar de la ninfomanía?
Carolina le regaló una mirada en blanco y yo asentí con la cabeza.
-Que es lo que sabes de ello?- me preguntó.
Me dio un poco de pena decir lo que sabía pues no estaba seguro de que estuviera en lo correcto.
-Es cuando una mujer no puede satisfacerse sexualmente…
-Algo así… pero no es imposible satisfacerlas. Lo que las diferencia de las demás es que necesitan más sexo para satisfacerse. No es que quieran más sexo si no que lo necesitan. Es un desorden psicológico que puede ser tratado pero una mujer que sufre de esto no puede decidir acerca de tener o no tener relaciones. Es como si uno pudiera decidir sobre respirar o no… Cuando era joven la gente no solía hablar tan abiertamente de estos temas así que cuando comencé mi desarrollo sexual, nadie me dijo como debía hacerlo. Fue así como terminé embarazada un par de veces de dos maravillosos hijos.- en ese momento nos sonrió inspirándonos la confianza de que todo saldría bien y luego dijo.- Sus abuelos no sabían que hacer conmigo. Mi madre me llevó al doctor pero nadie sabía como lidiar con mi desenfreno sexual así que lo único que pudieron hacer fue operarme para que no tuviera más bebés. Desde ese entonces he aprendido mucho de la ninfomanía y a lidiar con ella. – Miro a mi hermana con una sonrisa y le dijo.- Lo siento mucho cariño, no debí haberte dejado en el estado que te encontrabas anoche. Temo que has heredado mi estado de salud y ahora tendrás que aprender a saber controlarte…
Carolina la miró y por primera vez en la mañana sonrió sabiendo que no era la única con ese desorden.
-Pero no te preocupes hija que no estarás sola. Nos tienes a mí y a tu hermano para ayudarte con ello, no es así Manuel?
-Si…- respondí.
-Esto no es algo que se vaya ir como por arte de magia así que haremos lo posible por ayudarte…
-En que manera ayudare yo?- pregunté curioso por saberlo.
-Quiero que sigas teniendo relaciones con tu hermana…- respondió mi madre tajantemente.
-Que????- gritamos mi hermana y yo al mismo tiempo.
-Esa el la manera más fácil de ayudar. Estoy segura de que tu hermana no se siente igual de caliente que ayer pero pronto volverá a sentirse así. La única forma de tranquilizar sus deseos es con una buena dieta de sexo diario. Porque tu hermana necesita de sexo diario; incluso habrá veces que lo necesite hasta 2 o más veces por día. Estoy segura de que la razón por la que ayer reaccionó de esa forma fue porque tenía tiempo sin tener sexo no es así hija?
-Mi novio y yo rompimos hace 2 semanas…
-Anoche estabas sobre cargada… mientras más tardes en tener sexo más difícil te será controlarte. Incluso corres el riesgo de que termines buscando sexo en donde sea y no queremos que eso pase o si?
Yo no sabía que responder. Mi madre prácticamente me estaba ordenando que me follara a mi hermana diario y no escuchaba ningún reproche de mi hermana.
Miré a mi hermana y ésta tenía la mirada agachada.
-Carolina?- le llamé.
-No creo poder…- murmuró.- me da mucha vergüenza mamá… en verdad quieres que tenga sexo con Manuel?
-Afuera hay miles de personas a las que no conozco y por lo mismo en las que no confío. Prefiero que tengas sexo con Manuel a que termines haciéndolo con un extraño que te lleve a una tragedia…- le dijo mi madre- El sexo debe disfrutarse. No hay porque sentirse avergonzada… hagamos algo, dejaremos que lo pienses un tiempo y ya después tomaremos una decisión. No hay porque precipitarnos esta bien?
Ambos asentimos con la cabeza mientras mi hermana continuaba sin mirarme a los ojos. Después de eso mi hermana se retiró y mi madre, estando a solas, me dijo:
-Dale un poco de tiempo a tu hermana… estoy segura de que muy pronto entenderá el porque de las cosas.
Los días pasaron y, mi hermana y yo, nos limitábamos a saludarnos y despedirnos con tan solo un hola y un adiós. Ninguno había mencionado lo ocurrido días antes.
Una noche en la que mi madre y yo esperábamos a mi hermana para cenar, ésta nunca bajo. Tanto mi madre como yo sabíamos que seguramente estaría arriba combatiendo a los demonios de la lujuria de la mano de su vibrador. Aún cuando ambos no parábamos de echar un vistazo a las escaleras, esperando ver a mi hermana descender y pedirme sexo, tratamos de que el tiempo transcurriera con normalidad viendo televisión.
Mi hermana nunca bajó aquella noche.
Pero la primera sorpresa de la noche llegó cuando, una hora más tarde, estando en mi alcoba, llamaron a mi puerta. La segundo sorpresa fue ver a mi madre entrar a la habitación mientras yo me encontraba en mi cama tratando de leer. Pero eso no era todo, mi madre iba vestida de una manera que me sorprendió mucho más: con un baby doll terriblemente excitante!
Quieres hablar?- me preguntó suavemente.
-Seguro…- respondí casi sin habla.
Caminó hacia mi cama y al sentarse en la orilla de ésta me dijo:
-He intentado hablar con tu hermana pero esta no se presta… pero con el tiempo lo hará, no te preocupes. Tú estas bien?
Por la manera en que me había sorprendido, en ese momento, no había manera de esconder mi tremenda erección.
-Supongo que si… un poco confundido y preocupado por Carolina pero…
-Con el tiempo te acostumbraras… en verdad aprecio lo que haces por tu hermana o mejor dicho lo que estas a punto de hacer… podría decirse que estas en el lugar preciso, bajo el mismo techo, para ayudar a tu hermana.
Nunca creí que fuera lo apropiado decirle a mi madre que estaba encantado por follarme a mi hermana a todas horas…
-Quieres ayudarme a mi también hijo?- me preguntó mi madre suavemente.
-Claro…- respondí sin saber a lo que se refería exactamente.- Que quieres que haga?
Mi madre bajo su mirada hasta mi verga y me dijo: te gusta mi atuendo?
-Si… nunca antes lo había visto…- respondí nervioso.
-Recuerdas cuando dije que tuve que aprender a controlar mis necesidades?
-Si…
-Bueno pues no es tan fácil sabes? La otra noche, cuando te vi con tu hermana, creo que me quede sin control.
En ese momento mi madre llevó su mano hasta mi pierna y comenzó a acariciármela.
-Tenía mucho tiempo sin ver a un hombre desnudo… La otra noche cuando vi a tu hermana mamártela vi lo mucho que habías crecido…- en ese momento mi madre parecía dudar en seguir pero finalmente lo dijo- me preguntaba si me dejarías hacerte lo mismo…
Me miró a los ojos y al ver mi enorme excitación prosiguió.
-No tienes que hacer nada que no quieras hijo… – su sonrisa brilló más que nunca al tiempo en que se subía a la cama y comenzaba a sacarme el short de encima.- eres tan buen hijo…- besó mi oído izquierdo y en ese momento sentí como sus uñas cepillaban la cabeza de mi verga.- Acaso mami provocó esto?- me dijo acariciándome la verga.
Asentir con la cabeza fue lo único que pude hacer.
-Te gusta verme vestida así? Acaso te gusta que mami use esto para ti?
-Si…- le respondí entre gemidos.
En ese momento me besó en los labios. Luego me miró a los ojos y volvió a besarme pero esta vez más apasionadamente.
-Mami será tu juguete sexual de hoy en adelante…
Bufé de placer en ese momento al tiempo en que mi madre comenzaba a bajar para mamarme la verga.
-Mami le va chupar el pene a su querido hijo…hmm que rico…- ronroneó como gatita en celo y en seguida comenzó a mamármela.
-AAAAHHHH…- Gemía del placer mientras veía como mi madre se metía toda mi carne en la boca y la mamaba escandalosamente.
-me quieres coger?- me preguntó y de inmediato la jalé y, tras quitarle la tanga con fuerza, la acomodé encima de mi verga y…- OOHHHH que rico pene tiene mi bebé…- dijo mamá al tiempo en que le ensartaba la verga y comenzaba a penetrarla salvajemente. –AAAAHHH hijo… HMM Cógeme asíi!!! Asíii HMMMM…
-AAAHHH Mami… – bufaba loco de placer mientras la tomaba de las nalgas y la hacía subir y bajar salvajemente.
-AAAAHHHHH HMMMM- Gemíamos los 2 escandalosamente.
-Mami esta actuando como una puta no es así bebé? AAAHHHH…
-Ssiii… eres mi puta mamita linda… HMMM
-Tienes un pene bien grande hijo… AAAHHH Jamás me habían dado así de duro… HMMM No se porque tu hermana se lo piensa tanto… con un pene así yo estaría más que encantada… HMMM… Sigue asiii sigueee HMMM Apriétame las tetas hijo… hazme gemir como puta… HMMMM…
Al terminar de follar, mi madre no pudo evitar gemir tan escandalosamente que temí que el techo se nos fuera a caer encima.
-AAAHHHHH…
Prácticamente se desplomó encima de mi cuerpo y, mientras nos besábamos, me dijo:
-Mamá va necesitar más cogidas como esta en un futuro hijo… Ahora eres todo un hombre y mami es lo que necesita… quiero que me cojas para siempre…
Luego, cuando estuvimos un poco más relajados los dos, me dijo:
-Será mejor que salga de aquí hijo… tu hermana ya tiene mucho de que preocuparse como para que nos caché en la cama…
Mi madre apenas comenzaba a salirse de la cama cuando escuchamos una voz decir:
-Ya es demasiado tarde…
Mi hermana se encontraba de pie en la entrada de la habitación.
-La cabecera de la cama golpeaba tan duro en la pared y sus gritos eran tan escandalosos que era imposible que no me despertara…
Mamá trató de explicarle a mi hermana lo sucedido pero ella no la dejo seguir:
-Hija yo te lo puedo explicar…
-Explicarme que mamá? Tu ninfomanía?? Esa rara enfermedad de la que sufres desde chica y por la cual mi abuelo tuvo que follarte todas las noches de tu juventud???
Mamá parecía sorprendida.
-Es que acaso crees que no lo sabía?? La abuela me lo contó todo antes de morir…
-Porque no me dijiste nada hija?- preguntó mi madre con lágrimas en los ojos.
-Por él…- dijo mi hermana señalándome con la mirada.
Mi madre volteó a verme pero yo no tenía idea de lo que mi hermana hablaba.
-Acaso crees que yo sufro de la misma enfermedad?? Claro que no mamá! Lo único que hice fue aprovecharme de las circunstancias para poder probar ese pedazo de carne tan rico que tiene Manuel… la abuela siempre me contó que tú temías que yo heredara la enfermedad y, al tener un hermano con un pene tan atractivo en casa, lo único que pude hacer para tenerlo fue sacar provecho de tu ingenuidad…
Mi hermana sonrió diabólicamente y dijo:
-Y vaya que no me arrepiento… por un pene como el de Manuel haría todo… tal vez mañana sea yo quien te visite hermanito…
En ese momento mi hermana abandonó la habitación y, posteriormente, mi madre hizo lo mismo sin decir nada.
La noche siguiente mí hermana, tal y como lo había advertido, me visitó y terminamos follando. Mamá nunca volvió a tener sexo con nosotros. Supongo se siente culpable, de alguna manera, de lo que sucede en casa todas las noches desde aquél día.

